Ilustración de soporte para el conversatorio “Ciencia ficción, patrimonio y legado”, un encuentro que propone explorar, desde la literatura y la imaginación, la relación entre la memoria de Bogotá, su patrimonio cultural y los futuros posibles. Imagen de ilustración generada con IA.
La escritora Andrea Salgado participa este sábado en un conversatorio de la FUGA que propone mirar el patrimonio y el legado desde las posibilidades imaginativas de la ciencia ficción. El encuentro busca abrir nuevas preguntas sobre la manera en que las sociedades recuerdan, conservan y proyectan su futuro.
La ciencia ficción no solo imagina mundos lejanos, ciudades futuristas o tecnologías todavía inexistentes. También puede convertirse en una herramienta para pensar el presente, cuestionar la manera en que construimos nuestra memoria y preguntarnos qué elementos de nuestra sociedad queremos conservar para las generaciones futuras.
Con esa perspectiva, la Fundación Gilberto Alzate Avendaño (FUGA) realizará este sábado 15 de agosto el conversatorio “Ciencia ficción, patrimonio y legado”, con la participación de la escritora Andrea Salgado. El encuentro se desarrollará entre las 3:00 y las 5:00 de la tarde, en el lobby del segundo piso de la sede de la FUGA, ubicada en la calle 10 #3-16, en el centro de Bogotá.
IMAGINAR PARA PRESERVAR
La propuesta parte de una idea cada vez más presente en las discusiones culturales: el patrimonio no es únicamente aquello que pertenece al pasado. También implica las decisiones que una sociedad toma en el presente acerca de aquello que desea transmitir hacia el futuro.
Desde esa perspectiva, la ciencia ficción ofrece un territorio especialmente fértil. Sus relatos permiten imaginar ciudades transformadas, sociedades que han perdido determinados recuerdos, futuros en los que algunos vestigios del pasado sobreviven y otros desaparecen, así como nuevas formas de relacionarse con los espacios y las tradiciones.
El género puede convertirse así en una herramienta para formular preguntas sobre la memoria: ¿qué ocurre cuando una sociedad olvida?, ¿qué elementos de una ciudad sobreviven al paso del tiempo?, ¿quién decide qué merece ser conservado?, ¿cómo será interpretado nuestro patrimonio por quienes habiten el futuro?
LITERATURA, CIUDAD Y MEMORIA
La presencia de Andrea Salgado en este espacio conecta la literatura con otras disciplinas y con las discusiones contemporáneas alrededor del patrimonio cultural. El encuentro forma parte de la programación cultural de la FUGA y se desarrolla en el contexto de las actividades que la entidad promueve en el centro histórico de Bogotá.
La conversación resulta especialmente pertinente para una ciudad como Bogotá, donde edificios, calles, plazas, relatos, archivos y prácticas culturales conviven con procesos permanentes de transformación urbana.
En este escenario, la literatura puede desempeñar un papel que va más allá de contar historias. También puede ayudar a imaginar qué ciudad queremos conservar, qué memoria queremos transmitir y qué futuro estamos construyendo.
LA CIENCIA FICCIÓN COMO PATRIMONIO DEL FUTURO
Durante décadas, la ciencia ficción ha utilizado el futuro para hablar de problemas profundamente humanos del presente: la desigualdad, la tecnología, la pérdida de identidad, el deterioro ambiental, el poder y la memoria.
Llevar estas preguntas al terreno del patrimonio permite ampliar la conversación cultural y superar la idea de que preservar consiste únicamente en mantener intacto un edificio, un objeto o un documento.
El patrimonio también está compuesto por relatos, imaginarios, lenguajes y experiencias colectivas. En ese sentido, la literatura puede convertirse en una forma de patrimonio vivo, capaz de conservar preguntas que continúan siendo relevantes incluso cuando las ciudades y las sociedades cambian.
El conversatorio de este sábado propone precisamente ese cruce: ciencia ficción, patrimonio y legado como tres formas de pensar la relación entre memoria, presente y futuro.
En una época marcada por transformaciones tecnológicas y urbanas aceleradas, imaginar otros futuros puede ser también una manera de comprender mejor aquello que no queremos perder.
Porque para saber qué patrimonio debemos proteger, quizá primero tengamos que atrevernos a imaginar cómo será el mundo que recibirá esa memoria.

Equipo Escritores Rebeldes
